domingo, 30 de mayo de 2010

Il buono, il brutto, il cane

That's me in one of the windows of El Cortijo del Fraile (one of the locations of "The Good, the Bad and the Ugly"). I searched the terrain quite thoroughly -yet I couldn't find any traces from Clint Eastwood, Lee Van Cleef or Eli Wallach.

El Cortijo del Fraile: that is where, "for three men, the Civil War wasn't hell -it was practice".

It was dry, hot and windy, I can tell you.

But a well behaved Bichon Havanais models like a pro under all circumstances.

God is a dog

With their most profound voice, philologists would say: "Well, God might not be a dog, but 'God' is definitely 'dog' when spelt backwards." But such a simple palindrome is not what I am thinking of when I write "God is a dog". I actually believe it. Because dogs are the Kings -and Queens- of Creation.

Things being as they are, it's elementary to assume that we were created after God's own image: that makes Him -or Her- a barking tetrapod.

Tajos perros

A veces tengo que sustituir a mi amiga Sara: cuando estoy haciendo de cancerbera tengo que parecer fiera como un león.

No os imagináis el calor que hace en la Puerta del Infierno.

sábado, 8 de mayo de 2010

Amistades perras

Por fortuna, no todos mis amigos son virtuales, también conozco a unos pocos de carne y hueso. Sara, la Perra de los Infiernos, es una de ellas. Sara se dedica a custodiar la puerta al inframundo del Grao de Castellón, una localidad en la que hay bastante tráfico de almas. Como ayudante de Cerbero es temible, una perráncana que le daría susto al propio César Millán (que digo a César Millán, infundiría terror hasta a Ángel Cristo, si es que Ángel no anduviera ya domando tigres zombis en la Morada de los Muertos). Sara es impresionante, tiene la altura de un hombre y varias filas de afiladísimos colmillos, es diez o doce veces más pesada que yo y cien veces más fuerte y, bueno, también es un poco patosa; en el trato personal, cuando no está trabajando, es una buenaza. Sara, además, es una perra famosa en la red: su foto ilustra en más de media docena de wikipedias la entrada "Ca de bestiar". Así las cosas, Sara tampoco deja de ser una criatura cibernética.

Blood, horses, purebred dogs and Andalusians (racism on the facebook)

Blood is an important topic amongst purebred dogs, blood also seems to be an issue amongst my human facebook friends. I live in Andalusia, where a lot of people appear to think that only humans with andalusian blood in their veins are able to understand or perform the real Flamenco, the andalusian national music style. Andalusians are somehow more poetic than other humans, they like metaphorical expressions and often say that a "horse of art" runs inside their blood vessels. Well, my breed, though conventionally said to be cuban, has its origins in the Western Mediterranean i.e. Andalusia. But I am too small for a large full grown up horse in my circulatory system, I guess the veins of Havanese are home to just small ponies.

viernes, 7 de mayo de 2010

La canícula a la sombra

Acabo de volver de Cabo de Gata. Mis dueños parecían muy contentos (a ratos) pero, en ese paraje desolado, el mejor lugar para una perrilla es el que se ve en la foto. Y para acabar acostada debajo de un coche no hacía falta viajar a Almería. ¡Qué calor, Señor!

jueves, 6 de mayo de 2010

The net rules a doggie's life (someone is barking at you on the facebook)

¡Otra vez ha vuelto a pasar una semana entre entrada y entrada! Y esta vez no ha sido porque no haya podido utilizar los ordenadores de mis dueños, más bien ha sucedido todo lo contrario, me he tirado toda la semana pasada enganchada... al feisbuk.

Sí, estoy en el feisbuk. Incluso he creado una insignia que proporciona acceso directo a mi perfil en la Reina de las Redes Sociales. Me he acabado apuntando, superando mis numerosas reservas, porque, de un tiempo a esta parte, todos mis amigos estaban comenzando a desaparecer misteriosamente, no contestaban a mis imeils ni me cogían el teléfono. Sospechaba que todos estaban en feisbuk, y eso es lo que en efecto estaba sucediendo. Ahora, durante toda una semana, he sido yo quien no ha respondido a los correos que me han ido llegando con asuntos como "¿te han abducido o qué pasa?"; y tampoco me he ocupado mucho del blog.

Al principio me echaba para atrás la actitud hiperoptimista de lo que iba encontrando en la red social (tanto "¡jajaja!" y "¡jejeje!" me daba, como poco, tos). Y menos aún que las risas me gustaba el tono laudatorio -y aun
autolaudatorio- de muchos de los comentarios, como si, con perdón de lo que sigue, la crítica más grande que se les pudiera hacer a los amigos fuera "¡ole tus huevos!" (mi mínima red de amigos actual está integrada mayoritariamente por personas muy soeces). Si una se sobrepone al empalago inicial, sin embargo, y se da cuenta -y acepta- que de lo que se trata es de divertirse y pasar el rato escribiendo y leyendo comentarios insustanciales, bien, en ese caso y desde la actitud más acrítica posible, feisbuk es una maravilla, un pelín alienante, tal vez, pero una maravilla. Tan entusiasmada estoy que incluso mis dueños lo han notado: me malicio que se han contagiado y están pensando en apuntarse ellos mismos personalmente, a ver si así escapan siquiera un ratito, de cuando en cuando, de sus anémicas vidas reales.

Lo mejor de feisbuk es que está lleno de perros: algunos son, sin duda, álter ego de humanos que se esconden tras sus mascotas; pero otros parecen cánidos de carne y hueso que cuentan cosas de perros y reaccionan como auténticos miembros de mi especie. La reina de las Redes Sociales está llena de ladridos.

jueves, 29 de abril de 2010

Mourinho versus Guardiola: fantasía gore de una perra equidistante

Hoy es un día en el que en Este País todo el mundo habla de fútbol (esto es, sólo de fútbol). El mío pretende continuar siendo un blog temático, un blog de perros, de modo que cabe plantearse hasta qué punto resulta lícita una entrada sobre ese deporte-espectáculo: pues bien, es absolutamente pertinente. Hay perros que juegan al fútbol y otros que no (yo prefiero las pelotas de tenis) pero todos los de mi especie estamos afectados por esa pasión combinada por el balompié y la pirotecnia que cultivan los españoles. No hace falta tener la tele puesta para enterarse de que han marcado Messi o Cristiano.

A mí los cohetes no me inquietan, ayer los del Barça estaban demasiado angustiados como para sacar la artillería por el gol de Piqué, y los madridistas -al menos los de mi barrio- tampoco salieron a celebrar de manera especialmente estruendosa el batacazo del rival... de modo que la noche fue tranquila. Pero mi
dueño lee la prensa y ve la tele, así que también estoy al cabo de la calle en cosas de fútbol.

Con respecto al Barça-Inter, lo que más me ha llamado la atención es que en todas partes ha aparecido, fundamentalmente, como un enfrentamiento entre entrenadores, como si apenas pintaran nada en el asunto los aguerridos abueletes de un bando y las ternísimas criaturitas del otro. A mí me resulta difícil tomar partido en esta combate pugilístico entre el Bien y el Mal, entre Mimosín y Godzilla, entre Guardiola y Mourinho.

Me explico. Yo soy una perra, eso es cosa sabida, y mis parámetros difieren de los de los humanos: en las pantorrillas de un futbolista no veo la magia ni la técnica ni la fuerza, sino la proteína (y si hay manera de hincarle el diente); y me da igual si la carnecita bajo las calzas es de un vikingo o de un culé. Como soy lo que soy, cuando veo a un ser humano, lo primero que hago es compararlo con los de mi especie: hay paralelismos entre las razas caninas y los fenotipos humanos. Para que nos entendamos y sin salir del Planeta Fútbol, no cabe duda de que Azkargorta es un schnauzer, Gullit un puli, Míchel un caniche y Clemente... bueno, Clemente es una rata pestífera. Guardiola es como un perrito faldero pero calvito (y algo triste); Mourinho es un terrier, de aspecto y de carácter. Mourinho es Satanás (y Satanás da susto) pero la melosidad, en exceso, empalaga. Así que no, no me decido, y el debate me deja fría, una circunstancia rarísima en una perra tan temperamental como la que suscribe.

Yo soy una perra. El fútbol tendría que ser otra cosa, un combate a muerte en el que la muerte no fuera trasunto metafórico de la derrota, sino su consecuencia: los perdedores, convenientemente descuartizados, para los perros, que nos relameríamos en el foso y siempre sabríamos que estaríamos en contra de los más gorditos.

Canis caninam non est sed victos.

miércoles, 21 de abril de 2010

Hellhounds keep out

Otra entrada sobre la exclusión: en Este País no sólo son múltiples y, con frecuencia, pintorescas las prohibiciones, también lo son las señales que las indican. La ventaja es que una no siempre tiene por qué sentirse aludida. La de la foto es la que nos prohíbe el paso a los parques de la localidad granadina de La Zubia. De lejos se diría que veda el paso a los sabuesos del infierno, al Can Cerberos o a alguna otra creatura mitológica. De cerca, el aborto del inframundo parece... una cabra. De acuerdo, la cola... una cola así no se la he visto yo puesta a una cabra todavía, pero la carita, la carita es de chivita repeinada. ¡Si lleva hasta un cencerrito! Lo bueno es que la señal de marras, puestos a ser estrictos, me permitiría entrar en el parque: por muy traviesa que sea, no soy Fluffy; y, por muy loquita que esté, tampoco soy una cabra.

De todos modos, precisamente en La Zubia, no importa mucho que sus regidores nos prohíban entrar en los parques. Allí lo que no falta es campo cerca. Y me descubro ante el artista local por su comprometido distanciamiento de la representación realista.

miércoles, 14 de abril de 2010

No-go areas for dogs

Casi dos meses han pasado desde que publiqué la última entrada. No ha sido por falta de ganas ni de cosas que contar, es que mis dueños, los muy casasolas, se han tirado todo el tiempo escribiendo ellos mismos. A eso, que para mí es pasión clandestina, ellos lo llaman "trabajo" y aun lo ejecutan de mala gana. En ningún momento, hasta hoy, he podido birlarles alguno de sus ordenadores para proseguir con la crónica de mi vida perra. Y en el cíber de la esquina creo que no me miran con muy buenos ojos (aparte de que no llego al teclado). Esta tarde, aprovechando que andan más letárgicos y desocupados que de costumbre, me toca a mí trabajar.

Ya os he contado en
otra entrada que, en España, los de mi especie no somos bien recibidos en muchos lugares. Pero solía haber sitios en los que podíamos entrar sin problemas, por ejemplo, en la cafetería a la que solíamos ir a desayunar (nótese el tiempo verbal). Ya sabemos que Spain is different y, a lo que parece, cada día que pasa más: mientras que en los restaurantes de otros países menos exóticos nos dan agua fresquita para que asistamos sin deshidratarnos al festín de nuestros dueños, aquí se nos persigue de manera implacable (a nosotros, a los librepensadores y al juez Garzón). Mi tenencia está obligando a mis dueños a cambiar de costumbres (o, al menos, de bares), y eso tras decenas de años de fidelidad a unos pocos sitios. Como no me dejan entrar a mí, ellos tampoco van ya al Sancho ni a la Casa Isla: ambos establecimientos han perdido una pareja de clientes muy habituales que ahora se plantean iniciar una campaña contra esa incomprensible intolerancia contra los animales en el gremio de la hostelería granadina. Entended, concienciados lectores, que los links a los locales que aparecen en esta entrada no son publicidad, sino información: como mucho, hay que verlos como publicidad negativa. ¡Amantes de los perros, no vayáis a bares en que no admitan a vuestras mascotas!

Si pincháis
aquí, veréis la transcripción literal de los imeils que se cruzaron los responsables de la Casa Isla y mis muy golosos dueños. Los he sacado de su cuenta de correo (me sé la clave) y están tal cual, a excepción de los nombres propios, que he eliminado por si acaso. La historia es curiosa, porque de la respuesta de los reposteros a la muy razonable y razonada queja de mis dueños a propósito de nuestra no admisión en el establecimiento podría desprenderse que los perros sí que somos bienvenidos en sus cafeterías (cafeterías en las que, tras el intercambio de correos, cuelgan ahora señales de "Perros no"). Piononos, hasta nunca.

viernes, 19 de marzo de 2010

Canine Re-encounter

My female human is back. I'll still continue behaving like a little demon but for now I'm just happy. To celebrate this pleasurable turn of destiny, here you are, one of my favourite songs ever:
Down in the valley on a foggy little rock
Stood a pretty little demon blowing her top
Fire in her eyes and smoke from her head
You gotta be real cool to hear the words she said

jueves, 11 de marzo de 2010

Canine Blues

These days are going to be tough: one of my humans will be away for one week -and she is the one I'm most attached to. I miss her. So I'm gonna let everyone know how I feel. I'm not just a cute furry creature: I will bark and howl, pee and poop all over their place; I will even refuse to eat... Well, perhaps I shouldn't be so radical: in the kitchen it smells like chicken. I'll resume behaving like a devil after my meal.